Lo has vivido: horas puliendo un texto, lo envías a veinte medios y… silencio. Ni una publicación, ni una llamada, ni un triste acuse de recibo. Y empiezas a preguntarte si el problema es tu empresa, tu producto o ese periodista que «nunca hace caso». Casi nunca es ninguna de las tres cosas: es la nota. Saber cómo escribir una nota de prensa que un medio quiera publicar es un oficio con reglas muy concretas, y la buena noticia es que se aprenden.
Ponte un momento en la piel de quien la recibe. Un redactor de un medio local o de una sección de economía abre cada mañana un correo lleno de notas de empresas «líderes» que «apuestan por la innovación» y no cuentan absolutamente nada. Con dos frases del primer párrafo ya ha decidido: papelera. No es mala fe, es pura supervivencia en redacciones con poco tiempo y mucho que cubrir.
En este post te contamos, desde la experiencia de gabinete de prensa, qué hace que una nota pase ese filtro: qué es noticia y qué no, cómo estructurarla, qué titular ponerle, qué material adjuntar y cómo enviarla (y perseguirla) sin quemar al periodista. Vamos allá.
Antes de escribir: ¿esto es noticia o son ganas de salir?
La primera criba no es de redacción, es de criterio. Un medio no publica notas de prensa: publica noticias. Si lo que quieres contar no aporta nada a sus lectores, dará igual lo bien escrita que esté.
Suele ser noticiable:
- Una novedad real: abres local, lanzas un servicio que no existía en tu zona, creas empleo, llegas a un mercado nuevo.
- Datos propios: lo que tu negocio ve cada día puede ser un termómetro del sector. Un taller que detecta un cambio en las averías más frecuentes tiene una historia; una inmobiliaria que nota cómo cambia lo que busca la gente, también.
- Una historia humana: el relevo generacional en un comercio, la persona que vuelve al pueblo para emprender, el equipo detrás del proyecto.
- El gancho local: lo que para un medio nacional es irrelevante, para el medio de tu comarca puede ser portada.
- Un hito con sustancia: no el aniversario en sí, sino lo que permite contar.
Y no suele serlo: el rediseño de tu logo, que tu empresa «sigue apostando por la calidad», un sorteo en redes o el autobombo sin percha informativa. Ante la duda, hazte la pregunta del director: ¿por qué esto le importa hoy a mi lector? Si no tienes respuesta, no envíes todavía; busca primero el ángulo.
Un ejemplo de enfoque: que una asesoría cumpla veinticinco años no es noticia. Esa misma asesoría contando cómo han cambiado los problemas de las pymes de su comarca en veinticinco años, sí. El aniversario es la excusa; la historia es el contenido.
Cómo escribir una nota de prensa: la pirámide invertida
La estructura clásica del periodismo sigue vigente por una razón muy práctica: cuando falta espacio, el redactor corta por abajo. Si lo esencial está al final, se pierde. Ordena siempre de más a menos importante:
- Titular: la noticia entera en una frase.
- Entradilla: el primer párrafo responde a qué, quién, cuándo, dónde y por qué. Quien lea solo esto debe entender la noticia completa.
- Cuerpo: contexto, detalles y cifras, en orden de importancia decreciente.
- Cita del portavoz (enseguida hablamos de ella).
- Boilerplate: un párrafo breve y estable que explica quién eres.
- Contacto de prensa: nombre, móvil y correo de alguien que de verdad coja el teléfono.
En extensión, menos es más: una página basta para casi todo. Si el periodista quiere profundizar, ya te llamará; para eso está el contacto al pie.
El titular: tu nota vive o muere aquí
El titular es lo primero —y muchas veces lo único— que se lee, porque además suele ir en el asunto del correo. Tres reglas de oro:
- Informa, no vendas. Cuenta el hecho, no lo maravilloso que te parece.
- Verbo en activo y en presente. «Abre», «crea», «lanza», «duplica».
- Concreción. Lugares, cantidades, plazos. Lo vago no engancha.
Compara: «Empresa líder revoluciona el sector con su innovadora propuesta» frente a «Una empresa ourensana crea doce empleos con la apertura de su segundo taller en el polígono de San Cibrao». El primero no dice nada; el segundo ya es casi una noticia publicable tal cual. Escribe el titular como te gustaría leerlo en el periódico: ese es el listón.
Citas que suenan a persona, no a folleto
La cita es el único lugar de la nota donde caben la opinión y la emoción, y por eso los medios la aprovechan: les da voz humana sin tener que llamar a nadie. El error habitual es desperdiciarla repitiendo datos que ya están en el texto o encadenando frases de catálogo.
Mal: «Estamos muy ilusionados con este proyecto que refuerza nuestra apuesta por la excelencia». Bien: «Hace cinco años éramos dos personas y una furgoneta; hoy damos trabajo a doce familias de la zona». La segunda se puede entrecomillar en un titular; la primera, no. Atribuye siempre la cita a una persona concreta con nombre y cargo, y procura que suene a cómo habla de verdad.
El material gráfico no es un extra
Entre dos notas igual de interesantes, se publica antes la que llega con buena foto. Las redacciones van justas de tiempo y de fotógrafos, y una pieza que llega casi lista para maquetar tiene ventaja. Prepara siempre:
- Fotos horizontales y en alta resolución, con personas haciendo cosas: mejor el equipo trabajando que la fachada vacía o el logo.
- Un enlace de descarga (Drive o similar) en lugar de adjuntos que revientan el buzón.
- Pies de foto con nombres y apellidos de quienes aparecen.
- Vídeo en bruto —planos recurso, declaraciones— si aspiras a salir en televisión.
Cómo y cuándo enviarla
Una buena nota mal enviada también acaba en la papelera. Algunas pautas que en gabinete aplicamos a rajatabla:
- El asunto del correo es el titular. Nada de «Nota de prensa» a secas: dile al periodista qué hay dentro.
- El texto va en el cuerpo del email, no solo en un PDF adjunto. Cada clic extra es una oportunidad de perder al lector.
- Segmenta. No dispares a toda la agenda: elige los medios y las secciones donde tu noticia encaja, y adapta el enfoque. Al medio local dale el dato local.
- Cuida el momento. A media mañana y entre semana suele funcionar mejor que un viernes a última hora o la víspera de un festivo. Y si el día está tomado por una gran noticia, espera: no compitas contra un temporal o unas elecciones.
- Escribe a personas, no a buzones genéricos siempre que puedas. La agenda de contactos se construye con el tiempo y vale oro.
El seguimiento: insistir sin ser pesado
Enviar y desaparecer es tirar el trabajo; llamar cinco veces en dos días es quemar la relación. El punto medio existe:
- Deja pasar un día o dos antes de moverte.
- Haz una llamada breve o envía un correo corto: «¿Te llegó? ¿Necesitas algo más: fotos, una entrevista, algún dato?». Estás ofreciendo ayuda, no reclamando.
- Si insistes, que sea aportando algo nuevo: una declaración exclusiva, una cifra actualizada, la posibilidad de visitar las instalaciones.
- Acepta el no con deportividad. El periodista que hoy no te publica es el mismo que mañana necesitará una fuente de tu sector: pónselo fácil.
- Cuando te publiquen, agradécelo y difunde la pieza. Las relaciones con los medios se cultivan en los dos sentidos.
La nota de prensa es el principio, no el final
Resumiendo: piensa primero si tienes noticia, ordénala en pirámide invertida, remátala con un titular informativo, una cita con alma y buen material gráfico, envíala a quien toca en el momento adecuado y haz un seguimiento educado. Y cuéntalo con la energía de quien tiene algo bueno que compartir, porque lo triste no comunica.
Si prefieres que este trabajo lo haga alguien que lleva años tratando con redacciones y sabe qué pide cada medio, en SOC hacemos de puente entre empresas, comercios e instituciones y los medios: encontramos el ángulo, escribimos la nota y la movemos hasta que sale. Echa un vistazo a nuestros servicios de comunicación y gabinete de prensa, o cuéntanos tu caso desde la página de contacto. Tu próxima nota de prensa puede ser la primera que sí se publique.